Madurar es… aprender a soltar.
Independientemente de cual fuera la razón que nos llevo a tomar esta decisión, una ruptura de un noviazgo, matrimonio, unión libre es bastante cercano a lo catastrófico en nuestro sentir como la muerte de una pareja y la mejor manera de sanar es darnos permiso de llevar un duelo.
Una cosa es estar juntos y conectados, en una relación de pareja donde cualquiera de los dos pueden irse, acercarse o quedarse, cada quien hacer lo propio y otra cosa es estar enganchados. Engancharse no es estar juntos, porque no sirve para conectarse con el otro, si no para tironear, retener, atrapar al otro para que no se pueda ir, y para que pueda “escaparse” va a tener que lastimarse y lastimar. Todo esto no tiene que ver con amor. Esto es solo un disfraz, una máscara de manipulación y de intento de controlar tu vida. Sin embargo a pesar de tener conocimiento de esto, nos seduce la idea de “seguridad” de este tipo de vínculos pues hemos crecido bajo la idea romántica pero dañina de que “Los dos somos uno”, así es que si me voy o te vas no seré un ser completo y a veces ni sabré quien soy sin ti. De alguna manera nos aferramos este símbolo infame de nuestra condena al sufrimiento garantizado “No puedo vivir sin ti”, por nuestro sistema de creencias tan arraigado de que “Para que yo sea feliz tu tienes que ser de cierta manera o hacer tal cosa” “Para que yo no sufra tú debes de querer lo mismo que yo en el momento exacto en que yo lo quiero” “Y que si no es así, entonces yo sufro por tu culpa.” ” Si no tienes el poder de hacerme sufrir mientras estas conmigo menos los tendrás cuando estemos separados… pero no me voy, me quedo” ¿Para qué me quedo?
Para cambiarte, para moldearte, para lograr exactamente que seas como yo quiero y porque no soporto la idea de perderte, porque si te pierdo tendría que cambiar yo, entonces mejor te cambio a ti para no perderte.
Lo cuál significa una practica martirizante y después de todas maneras perderte… dos dramas al precio de uno. Y todo esto lo hacemos por miedo a enfrentarnos al duelo. Esto lo hago porque no he aprendido de verdad a soltar porque no me di cuenta de que el único camino al crecimiento es elaborar los duelos de las cosas que no tengo; de que el único camino en realidad necesario para mi propio crecimiento es que yo viva mi historia como el pasaporte para lo que sigue.
Cuando ya no sirve, cuando ya no cumple, cuando ya no ES… es el tiempo de soltar. Cuando para alguno de los dos verdadera y definitivamente se termino para ambos ya no hay nada mas que hacer. Y entonces habrá que decirle al que ama o amo “Lo siento se termino, se que dolerá pero te garantizo que no te vas a morir, si no te aferras no te vas a morir, si no pretender retener no te vas a morir…Salvo que tu creas que lo harás.”
Siempre terminemos una relación como a nosotros nos gustaría que nos terminaran, no importa los motivos, o si sentimos resentimiento o rencor, eso es ya parte de nuestro duelo, no busquemos vengarnos de lo que el otro nos hizo, el rencor es como tomar veneno y esperar que el otro se muera, cerremos este círculo de la mejor manera posible, por nosotros mismos, recordando que algún día, lejano o no amamos a esa persona y en su momento por mas corto que fuese fuimos felices a su lado.
Duelo
Duelo procede de dolor, la elaboración del duelo es un trabajo, el trabajo de aceptar la nueva realidad.
Aceptación es tiempo y cambio, dejar de pelearme con la realidad que no es como yo quisiera.
Antes que todo date permiso de sentir , no te juzgues por hacerlo y no etiquetes ninguna emoción como buena ni mala.  Desolación, vacío, ira, tristeza, dolor, enojo, culpa, miedo, soledad, confusión… solo date permiso, ya que si te resistes a ellas estas persistirán, nunca pierdas de vista que VIVIR VALE PENA o sea vale penar por vivir.
1.- Permítete estar de duelo.- de sentirte como te sientas.
2.- Abre tu corazón al dolor.- Registra y expresa las emociones que surjan.
3.-Tiempo.- No te hagas expectativas, date permiso de recaer si es necesario.
4.-Se amable contigo.- Recuerda que por mas dolorosa que sea una emoción es pasajera.
5.-No temas si sientas q te vuelves loco/a.- Necesitas sentir cada una de las emociones que acompañan este proceso, si alguien te dice “Tienes que ser fuerte”… no hagas caso.
6.-Aplaza decisiones importantes.
7.-No descuides tu salud.
8.- Agradece las pequeñas cosas.
9.- Anímate a pedir ayuda.
10.- Se paciente con los demás.- No todos comprenden tu dolor pero todos tratan de ayudar.
11.- Mucho descanso, algo que disfrutes y diversión.
12.- Confía en ti para salir adelante.
13.- Acepta lo irreversible de la pérdida.
14.- Un duelo no es olvidar.- Permítete buscar a tu ex pareja en el lugar que merece en tu corazón.
15.- Aprende a vivir de nuevo.
16.- Céntrate en la vida.
17.- Define tu postura.. ¿Qué significa para ti terminar una relación?
18.- Vuelve a tu fe.
19.- Busca las puertas abiertas.- Puede ser de lo mas difícil del duelo pero siempre ve ¿Qué de bueno podría venir de todo esto?
20.- Cuando tengas una buena parte de este camino ya recorrida, háblales a los otros de tu experiencia.- No minimices, no menosprecies tu camino, contar lo que aprendiste es la mejor manera de sanar.
Recuerda que si sanas en ti lo que ves o viste en el otro es la mejor manera de no repetir los mismos errores, ábrete
Cuando te sientas listo/a date la oportunidad de confiar y amar a alguien mas, cuidado con los conceptos como “el amor no es para mi” o “no creo en el amor” eso quiere decir que hay cosas que aun no se sanan, no con el otro si no contigo mismo/a , no temas que volverás a sufrir lo mismo, no hay dos relaciones iguales.
Ama siendo tú , ama dejando ser y déjate amar.
Imposible bañarse dos veces en el mismo río, ni el río trae la misma agua ni yo soy el/la mismo/a.