Te perdono y me perdono. Me perdono por lo difícil que fue perdonarte. Acepto que no acepté en su momento, hoy te libero y me libero. Acepto que fue parte de mi proceso de crecimiento y por ello no me juzgo ni te juzgo. Agradezco la experiencia y bendigo tu SER. Hoy sé que puedo volar con el viento en contra y descansar cuando el viento esté a mi favor. Porque fuiste parte de mi camino hoy estoy más cerca de mi destino. Gracias porque hoy sé que ser YO es mi mayor virtud. Namasté