Mientras más agresión muestra y percibe una persona, más dolor guarda dentro de ella. La mejor manera de enseñarle respeto a alguien y ejercer el respeto a uno mismo es no respondiendo agresiones. El fuego no se apaga con fuego. Es un ejercicio para trascender el ego, el defender la paz interior, más que la necesidad de tener la razón. Sabiduría es también saber identificar lo que debemos de ignorar. Mereces PAZ! Dátela.
Namasté.