Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo.
No estoy en este mundo para llenar tus expectativas
y tú no estás en este mundo para llenar las mías.
Tú eres tú y yo soy yo.
Y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.
Si no, no puede remediarse.
Fritz Perls
“Lo amo tanto sin embargo él no a mi”, “Amo demasiado a mí pareja como para dejarlo ir” , estas son afirmaciones con las que me encuentro diariamente, para contestar la pregunta que da título a estada entrada debemos de darnos cuenta de muchas cosas antes. Yo insisto mucho con el concepto que tengamos del amor y de amar porque éste es la base de todo. Para mí el amor es la felicidad por la simple existencia de la otra persona, independientemente de que esta persona me ame o no. Recuerdo en alguna ocasión hace varios ayeres cuando compartí esta percepción del amor completando con “sin esperar nada a cambio” hubo quien hasta se molestó con mi manera de ver el amor. El amor libera, no aprisiona, así que se que amo a alguien cuando dejo que sea tal y como es aunque eso implique que esta persona no me ame. Sin embargo esto no quiere decir que me voy a poner “de tapete” con alguien que creo amar, porque eso ya no seria amor, ya seria dependencia y falta de amor propio y si no me amo a mí misma primero ¿Cómo puedo amar a alguien mas? NADIE DA LO QUE NO TIENE. Cuando amo esperando que la otra persona me ame ya no estoy dando amor ya estoy INVIRTIENDO, y peor aún cuando amo esperando y a veces hasta exigiendo que me amen como yo quiero que me amen, ya estoy coartando e intentando moldear a la persona que digo amar a mis expectativas, entonces simplemente ya no es amor. ¿Cuántas veces alguien nos ama y no nos sentimos amados por la simple razón de que no nos ama como lo esperamos? Escucho frases como “¿Cómo le hago sentir lo mismo que siento por él/ella? Insisto entonces no estamos dando, estamos invirtiendo, porqué estamos esperando un rédito posterior. ¿Por qué esa necesidad de saber y hasta controlar lo que el otro siente? Lo único válido es lo que sientes tú, no lo que el otro sienta, lo demás es solo un intento de reasegurarnos y de dispersar nuestras inseguridades. El verdadero amor es el deseo de ayudar a la otra persona que sea quién es, no quien yo quiero que sea. “Yo lo amo, y sé que él/ella también a mi, pero no me lo demuestra”. Hay una gran diferencia entre mostrar y demostrar; cuando muestro hago algo evidente para que tú lo veas partiendo del prejuicio de que tú no lo ves, cuando demuestro cambio una actitud para probar algo para que tú lo creas partiendo del prejuicio de que no lo crees, entonces en cualquiera de los casos hay un prejuicio que me limita el EXPRESAR el amor que siento por ti, me limita porqué ya no lo hago como me nace, si no como yo creo que tú lo esperas. Todo parte del amor propio, del si creo que tengo que sufrir por amor, del si creo que el hacer del otro mi mundo entero y amarlo sobre todas las cosas es un “super amor” porqué si creo estas cosas es que no me amo, entonces ¿Cómo espero que alguien me ame si yo no lo hago? ¿Por qué espero que alguien haga lo que ni si quiera yo estoy dispuesto hacer por mi, que alguien me de lo que yo no me doy? Entonces me doy cuenta y tomo responsabilidad total, identifico lo que en verdad es amor, lo que en verdad es amar y sobretodo que yo crezco y aprendo, y descubro que SOY el principal responsable de lo que sucede.
¿Se puede amar de más? No, porque el amor no se cuantifica, porque si lo puedo cuantificar y decir que amo de más, simplemente ya no es amor.
¿Se puede amar de más? No, pero si se puede amar MEJOR.
¿Se puede amar de más? Simplemente… NO.