El cáncer es una de las principales enfermedades del siglo veinte. Se
desarrollan células anormales cancerosas y, al no reaccionar el sistema
inmunitario frente a estas células, proliferan rápidamente. Los seres humanos
frecuentemente tienen células pre cancerosas en el organismo pero el sistema
inmunitario, es decir el sistema de defensa natural de nuestro cuerpo, se
encarga de ellas antes de que se vuelvan cancerosas. Es porque dichas células
anormales se desarrollan de modo incontrolado(1) e incesante que pueden dañar
el funcionamiento de un órgano o de un tejido, pudiendo así afectar partes
vitales del organismo. Cuando estas células invaden ciertas partes del cuerpo,
se habla de cáncer generalizado(2). El cáncer está principalmente ligado a
emociones inhibidas, profundo resentimiento y a veces muy viejo, con
relación a algo o una situación que me perturba aún hoy y frente a la cual
nunca me atreví a expresar mis sentimientos profundos. Aun cuando el
cáncer puede declararse rápidamente después de un divorcio difícil, una
pérdida de empleo la pérdida de un ser querido, etc., habitualmente es el
resultado de varios años de conflicto interior, culpabilidad, heridas, penas,
rencores, odio, confusión y tensión. Vivo desesperación, rechazo de mí. Lo
que sucede al exterior de mí sólo es el reflejo de lo que sucede en el interior, el
ser humano siendo representado por la célula y el medio de vida o la sociedad,
por los tejidos. Con mucha frecuencia, si estoy afectada de cáncer, soy una
persona que ama, servicial, muy atenta y bondadosa para mi entorno,
sumamente sensible, sembrando amor y felicidad alrededor mío. Durante todo
este tiempo, mis emociones personales están rechazadas en lo más hondo de
mí mismo. Durante todo este tiempo, mis emociones personales están
inhibidas en lo más hondo de mí. Me conforto y me engaño encontrando
satisfacción en el exterior en vez del interior de mí mismo ya que tengo una
débil estima de mí. Entonces, me cuido de todo el mundo, dejo de lado mis
necesidades personales. Ya que parece que la vida ya no me traiga nada,
capítulo y carezco de las ganas de vivir. ¡De qué sirve luchar! Si vivo muchas
emociones fuertes, de odio, culpabilidad, rechazo, estaré en muy fuerte
reacción (igual como la célula); incluso me sentiré responsable de los
problemas y sufrimientos de los demás y querré auto destruirme. “Estoy
resentida para con la vida”, “es demasiado injusta”. Juego a la “Víctima” de la
Vida y me vuelvo pronto “Víctima” del cáncer. Suele ser el “odio” hacía
alguien o una situación que me “roerá el interior” y que hará que se auto –
destruyan las células. Este odio está profundamente hundido en el interior de
mi ser y frecuentemente no tengo consciencia de que existe. Está hundido
detrás de mi máscara de “buena persona”. Mi cuerpo se desintegra lentamente
porque mi alma se desintegra también: necesito colmar mis deseos no
satisfechos en vez de únicamente complacer a los demás. Debo concederme
alegrías, “pequeños dulces”. Acumulé resentimiento, conflictos interiores,
culpabilidad, auto rechazo hacía mí porque siempre actué en función de los
demás y no en función de lo que quiero. La paciencia ejemplar y presente en
mí se acompaña frecuentemente de una débil estima de sí. Evito darme amor y
aprecio porque creo que no lo merezco. Mi voluntad de vivir se vuelve casi
nula. Me siento inútil. “¿De qué sirve vivir?” Es mi modo de acabar con la
vida. Me auto destruyo y es aquí un suicidio disfrazado. Tengo la sensación
de haber “fallado” mi vida y veo ésta como un fracaso. La parte del cuerpo
afectada me da explicaciones sobre la naturaleza de mi(s) problema(s): esto
indica cuales son los esquemas mentales o actitudes que debo yo adoptar para
hacer que desaparezca la enfermedad. Debo volver a tomar contacto con mi
“yo “ interior y aceptarme pj tal como soy, con mis cualidades, mis
defectos, mis fuerzas y mis debilidades. Acepto dejar caer las viejas
actitudes y costumbres morales. La aceptación de mi enfermedad es
esencial para que pueda luego “luchar”. ¿Si yo rehuso aceptar mi
enfermedad, cómo puedo curar? Abro mi corazón y tomo consciencia de
todo lo que la vida puede traerle y de en qué medida formo parte de ella.
Recibiendo un tratamiento en curación natural, masaje o cualquier otra técnica
con la cual me siento a gusto, tendrá el efecto de una armonización que me
permitirá abrir mi consciencia a todas las maravillas de la vida y la belleza que
me rodean, y fortalecerá así mi sistema inmunitario.

1 Según los trabajos de Ryke Geerd Hamer, el cáncer es el desarrollo de células especializadas y
organizadas procedentes de un programa especial emitido por el cerebro en respuesta a un exceso de estrés
psicológico.
2 En el caso de cáncer generalizado, frecuentemente es cuestión de metástasis, es decir de células
cancerosas que procederían de otras células cancerosas de otra parte del cuerpo y que hubiesen sido
transportadas por la sangre o la linfa. Parecería que exista poco o ninguna evidencia de esta hipótesis de
células cancerosas transportándose de un lugar a otro. Más bien podría tratarse del hecho que el primer
cáncer que procedía de un conflicto haya llevado a la manifestación y a la puesta en evidencia de otro
conflicto que, él, provoca otro cáncer y así sucesivamente.