El intestino es el centro de absorción e integración del alimento y de los alimentos como el de los pensamientos, los sentimientos y de mi realidad actual. Todo lo que me causa tristeza, temor, confusión, rebelión, vergüenza o cualquier otro pensamiento o sentimiento discordantes puede encontrar una liberación y crear problemas intestinales. La digestión se hace a este nivel, por lo tanto si tengo contrariedades y que me siento víctima de un “golpe bajo”, de una “mala jugada”, o que tengo la sensación que alguien me ha hecho “una mala pasada”, tendré malestar en los intestinos porque no digeriré sencillamente! Estaré particularmente afectado si se trata de un miembro de mi familia que es el “malo”. Al poder digerir esta situación, se manifestará por un problema al nivel de mis intestinos. Si está afectado mi intestino delgado, puedo tener tendencia a juzgar las situaciones que se presentan a mí teniendo opiniones muy marcadas con relación a mis nociones de “bien” y “mal”. También tendré tendencia a tener la sensación de carecer de muchas cosas en mi vida. Los intestinos (en particular el intestino grueso) también están vinculados con mi habilidad a dejarme ir, a sentirme suficientemente en seguridad interiormente para ser espontáneo. Mis intestinos simbolizan el hecho de dejar circular los acontecimientos en mi vida. Puedo tener una necesidad muy fuerte de retener y controlar lo que me sucede. Me agarro a ciertas cosas, a personas o situaciones, incluso hasta vivir celos y posesividad y mis intestinos están congestionados por todo lo que retengo y que ya no es útil, pudiendo causar, entre otras cosas, el estreñimiento. Aprendo a ser autónomo y a decirme que tengo todos los recursos necesarios en el interior de mí para crear lo que quiero. La única persona sobre quien puedo tener control, soy yo mismo! El estreñimiento toma lugar en el interior del intestino cuando los movimientos musculares que permiten la eliminación se hacen mas lentos, lo cual provoca un atascamiento de residuos. Estos residuos sólo son la manifestación física de mis ideas negativas, mis preocupaciones, mi ira, celos que me entorpecen. El estreñimiento generalmente está asociado a una dieta pobre en fibras alimentarias. Esto es la indicación de una gran voluntad de controlar los acontecimientos de mi vida y que resulta de una inseguridad interior. Soy una persona muy trastornada que necesita la aprobación de los demás. Por mi inseguridad, incluso llego a ser mezquino. Las situaciones favoreciendo el estreñimiento pueden producirse cuando experimento una situación financiera difícil, cuando tengo relaciones conflictuales o cuando salgo de viaje, porque es cuando soy más vulnerable a sentirme inquieto y “sin anclaje”. Me agarro a mis viejas ideas y a mis bienes personales. Lo que ya conozco me permite cierto control y me da una ilusión de seguridad. Tengo tanto miedo a estar juzgado que rechazo mi espontaneidad, me impido adelantar. Rechazo también mis “problemas” y mis emociones pasadas, por miedo a que vuelvan a aflorar y a que tenga que enfrentarme a ellas.

  • ¿Cuándo me autoricé a tomar mi lugar y a ser yo – mismo?
  • ¿Cuál es la última vez que me sentí libre y lleno de entusiasmo?
  • ¿Qué es lo que me detiene?

Debo absolutamente abandonar todo lo que ya no me conviene, soltar. Acepto aquí y ahora, liberarme del pasado, ir hacía delante y vivir una vida más excitante. Me siento más relajado y hago confianza en la vida.