El mundo está lleno de contrastes, los necesitamos para identificar nuestras experiencias y poder ejercer nuestro libre albedrío. No conozco a ningún humano, por más elevado en su consciencia que esté, que no tenga retos, obstáculos, viento en contra, ataques, tristezas, enojos, malestares y todo eso que solemos evitar. A veces creemos que nadie nos comprende porque los demás “no saben lo difícil que es” o que aquellos que sonríen, simplemente son personas con “suerte”, sin embargo esto es una idea muy falsa. No es que las personas felices finjan que no sienten dolor, claro que también lo sienten, no es que no cometan errores, también lo hacen, no es que sean perfectos, lo que hacen es encontrar la perfección en las imperfecciones de la vida, desarrollan una capacidad de usar el dolor para crecer, los errores en aprendizaje, aprenden a fluir con la vida y aceptan cada una de sus emociones, decidiendo conscientemente cuáles son las que quieran prolongar y cuáles son las que quieren liberar. La vida no es fácil para ningún humano, pero unos deciden enfocar su energía para hacerla hermosa y otros para hacerla una carga.

Todo está en cómo percibas tu vida y cómo te percibas en ella…
Recuerda, siempre habrá viento en contra, tú decides si usarlo para volar y elevarte o para hundir y caerte. TÚ DECIDES.

Namasté!