• “Es que es tan difícil…”
  • “Qué difícil es…”
  • “Fácil decirlo pero hacerlo es difícil”.

Mientras más defiendas que algo es difícil, más lo será pues tú mismo mandas con cada afirmación con convicción una orden a tu mente, tú mismo te programas para que así sea, así lo percibas y así lo sientas.

Recuerda, aquello que defiendes como verdad se convierte en tu realidad.