Aceptar la totalidad del universo, es aceptarnos a nosotros mismos en totalidad. Sin juicios, pues el universo no tiene ego, como es afuera es adentro, no hay luz sin obscuridad, ni arriba sin abajo. Lo opuesto es parte del equilibrio natural, sin ser uno mejor o peor que otro si no necesario para que el otro exista. Como un mago dice “En ausencia de lo que no eres , lo que eres no es. ” Namastè