Podríamos definir al autoestima como la manera en que me veo y me trato a mi mismo, la percepción y concepto que tengo de mí, a veces no muy claro y en la mayoría de las ocasiones inducido por terceras personas. Esto afectará mi personalidad, mi manera de actuar, de pensar, de sentir, de relacionarme con los demás.

Mi autoestima se empieza a forjar desde que me encuentro en el ùtero de mi madre. El Dr. Verny es uno de los estudiosos de el desarrollo del psiquismo fetal en la etapa prenatal, según sus investigaciones el bebé tiene en el vientre experiencias y que estas son almacenadas en su memoria y posteriormente se presentan en la vida adulta a manera de “huellas”. Los bebés, incluso antes de nacer, tienen una necesidad de amor que es alimentado por los sentimientos y pensamientos de la madre. Sobre esto comenta: “el amor de una madre hacia su hijo/a, las ideas que se forma de él, la riqueza de comunicación que establece con él, tienen una influencia determinante sobre su desarrollo físico, sobre las líneas de fuerza de su personalidad y sobre sus predisposiciones de carácter.

La necesidad emocional primaria del ser humano es la necedidad del amor, tanto el amor asì mismo como el entregar amor a los demàs, està es parte de nuestra naturaleza y aunque la neguemos formarà parte de nosotros mismos hasta el ùltimo de nuestros dìas. Es aquì donde empezamos nosotros mismos a mermar nuestra autoestima aunada con el mayor miedo que el ser humano puede sentir: miedo al rechazo.
De pequeños cada que nuestros padres (haciendo lo mejor que ellos creen y pueden) nos dicen cosas como “tu hermano es mejor que tù” o “eres una floja” vamos “comprando” estas definiciones y las adoptamos como propias, como nuestras autoetiquetàndonos con estos calificativos y creyèndolos reales, vamos creciendo percibièndonos a travès de los ojos de los demàs y de nuestro ego, pues para lograr la aceptaciòn de los demàs voy escondiendo realmente quien soy mostràndo en mi lo que creo que los demàs esperan ver.

Es justo esto lo que me ocasiona problemas con mis relaciones pues llega el momento que la energìa que gasto en cubrir los ideales de los demàs se empieza a agotar, sobretodo cuando mi verdadero SER, mi verdadera personalidad empieza a pelear por salir, causando un corto circuito entre lo que siento, lo que pienso y como actùo.

Cualquier sentimiento o emociòn reprimida sin importar que sea de vibraciòn alta o baja se convierte en sufrimiento. En latinoamèrica y diversas partes del mundo existe un estigma sumamente limitante acerca de la manifestaciòn de emociones sobretodo del amor y si recordamos que esta es una necesidad primaria, el hecho de que socialmente no me permita manifestar mi amor o cariño hacia alguien porque creo que me verè dèbil me causarà aùn màs dolor.

Para poder tener un autoestima firme sin que se confunda con un ego grande es de vital importancia DARME PERMISO:
DE SER: De conocerme y reconocerme sin filtros y sin juicios, bien puedo hacer una lista de mis cualidades y no- cualidades, de lo que me gusta y no me gusta. En la mayorìa de los casos nos daremos cuenta que al principio nos costarà mucho trabajo expresar nosotros mismos nuestras propias cualidades y gustos y las no-cualidades llegaràn como tormenta inundando la percepciòn que tengo de mi. He aquì un trabajo de filtro interno sumamente importante, debo preguntarme cuantas de estas no-cualidades son realmente mìas y cuantas vienen de la definiciòn impuesta por los demàs. Asì podre darme cuenta de lo que mucho tiempo creì ser y no soy.
2.- DE SENTIR: Empiezo a hacer consciente mi reacciòn emocional con las cosas que me gustan y las que no, tanto de mi como de mi entorno, siempre sin etiquetarme y monitoreando a què le cedo el poder de mis emociones: No es lo mismo decir “Soy enojòn, me haces enojar a reacciono con enojo cuando esto sucede” Esto me permite recuperar poder sobre mi mismo y asì analizar el porquè reacciono de cierta manera, cuando lo hago consciente puedo decidir què hacer con lo que siento, de què manera lo puedo expresar y manifestar de una manera positiva. Si estoy contenta bien puedo tocar algùn intrumento o cantar, si me siento triste o enojada puedo escribir mis sentimientos, platicarlos con algùn amigo .

3.- DE RECONOCER LO QUE REALMENTE SOY: No soy mi cuerpo, muchas veces determinamos nuestro autoestima segùn el estado fìsico de nuestro cuerpo y me limito, me digo a mi misma contantemente: Soy gorda, soy flaco, soy chaparro, fea,soy diabètica, precisamente vìendome a travès de los ojos de los demàs y de lo que creo que la sociedad espera de mi para ser aceptado. Mi personalidad no la determina mi cuerpo, sin embargo mis emociones si determinan el estado fìsico en el que estoy. Cuando hago esta separaciòn y acepto que no soy mi cuerpo me es mucho màs fàcil trabajar en el, si tuve una experiencia còmo una violaciòn o abuso sexual y acepto que NO SOY MI CUERPO me serà mucho màs fàcil sanar este evento y dejarà de determinar mi actuar y sentir. Si algo quiero mejorar en mi cuerpo, lo hago por y para mi. De igual manera, no soy mis relaciones, ni mi trabajo, ni mi economìa.

A continuaciòn comparto estos decretos autorìa de Jorge Bucay, que nos ayudaràn diariamente a reforzar nuestra autoestima:
Me concedo a mì mismo el permiso de estar y de ser quien soy, en lugar de creer que debo esperar que otro determine dònde yo deberìa estar o còmo deberìa ser.
Me concedo a mì mismo el permiso de sentir lo que siento, en vez de sentir lo que otros sentirìan en mi lugar.
Me concedo a mì mismo el permiso de pensar lo que pienso y tambièn el derecho de decirlo, si quiero, o de callàrmelo, si es que asì me conviene.
Me concedo a mì mismo el permiso de correr los riesgos que yo decida correr, con la ùnica condiciòn de aceptar pagar yo mismo los precios de esos riesgos.
Me concedo a mì mismo el permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo, en lugar de esperar que alguien màs me dè el permiso para obtenerlo.

Esto me ayudarà a recuperarme a mì, a mi SER y desarollar mi màximo potencial. No hay dos personas iguales en este mundo, y ser YO es una bendiciòn.

Namasté