• De cada cien mujeres, 52 son objeto de maltrato por su pareja.
  • La violencia conyugal una vez manifiesta, se presenta en más de una modalidad. De acuerdo con datos de la ENDIREH: 55 de cada 100 mujeres víctimas de violencia por parte de su pareja viven más de un tipo de violencia, emocional, económica, física o sexual; de éstas, 33 de cada 100 sufren dos tipos, 16 de cada 100 padecen tres tipos, y 6 de cada 100 sufren los cuatro tipos de violencia, esto es: violencia emocional, económica, física y sexual.

Estas estadísticas son realmente alarmantes y siguen creciendo… Hoy he decidido tocar éste tema tan delicado pues cada vez son más las personas cercanas y que acuden a mi que son maltratadas por su pareja, pero sobretodo porque yo durante 4 años también fui parte de èstas estadísticas sin saberlo.

Creo firmemente que cada prueba otorgada por la vida que hemos logrado superar, viene con la responsabilidad y compromiso de ser compartida para prevenir y motivar a aquellos que estàn en el mismo lugar que nosotros ocupamos algún dìa.

Las personas inmersas en un cìrculo de maltrato suelen darse cuenta del mismo ya que ha pasado cierto tiempo de haberlo vivido, pues al principio no queremos ver las señales y hasta las justificamos, autoconvencièndonos de que lo que vivimos es perfectamente normal o simplemente no sabemos que es maltrato, en mi caso de los primeros sìntomas que recuerdo era el hecho de que “jugando” mi ex-pareja gustaba de sacarme moretones por medio de pellizcos y mordidas, a pesar de mi solicitud de ya no hacerlo pues era muy doloroso fìsicamente y vergonzoso para mi el estar buscando siempre ocultar las marcas del “juego” en mi cuerpo. Afortunadamente esto cesó después de un largo tiempo de estarlo solicitando y cuando el tamaño de los moretones empezò a aumentar considerablemente, sin embargo èsta era tan sòlo una de tantas señales que no supe ni quise ver.

Desde el principio de nuestra relaciòn una constante muy dolorosa fue que siempre tuve que “competir” con demàs mujeres de diferentes formas, nuestra relaciòn nunca fue exclusiva de nosotros 2 y siempre que cuestionaba ciertos mensajes, atenciones, comentarios, conductas, mentiras, omisiòn de informaciòn importante para los 2 y hasta invitaciones para encuentros sexuales de su parte vìa internet, recibìa la respuesta màs comùn del maltratador: una reacciòn explosiva que en alguna ocasiòn le llevo a amenazarme con matarnos a los 2 en el automòvil y no dejarme ir, teniendo que interceder la policìa y por supuesto dònde yo fui la culpable de respectiva “jalada”. La violencia era algo permanente desde un intento de enterrarse un cuchillo en el pecho, jaloneos, insultos, indiferencia, menosprecios, humillaciones, hasta conflictos por generarle molestia teniendo amigos y salir con ellos, convivir con mi familia, ir al gimnasio, trabajar y hasta enfermarme de gripa.

Sin embargo uno mismo se envuelve tanto en este ciclo de violencia cayendo en un cìrculo de dependencia de la misma, usàndola como recurso para generar el maltrato que tanto nos duele, pues a nivel subconsiente se arraiga la tòxica creencia de que si ya no nos maltrata, ya no nos quiere o algo malo està pasando. El maltratado tambièn se convierte en maltratador en ciertas circunstancias, como cuando se desquitan con los hijos y familiares cuando no se tiene el valor de confrontar el origen de la situaciòn o còmo en mi caso, mi mayor recurso para hacerle saber a mi ex-pareja cuanto me habìa lastimado fueron los insultos atentando contra su integridad, los cuales despuès pague con màs maltrato pues llega ser muy còmodo el papel de “vìcitma” culpando al “victimario” de absolutamente todo siendo esto tambièn otra forma de maltrato, hasta que aùn en contra de mis ilusiones tomè la decisiòn de cortar con este cìrculo que irìa a destruirnos a los 2.

El maltrato no sòlo se da durante la relaciòn, incluso muchas veces se intensifica al terminarla y sea el caso lo mejor es no quedarnos calladas por seguridad y salud emocional.
Este tiene diferentes matices, desde el maltrato sutil, el psicològico, el emocional, el econòmico y el fìsico, no todos dejan huellas o marcas visibles por eso a veces nos es dificil reconocer y hasta explicar lo que estamos viviendo, pues parte de las consecuencias del maltrato es una decaìda total del autoestima y sentir que es normal y te lo mereces.

Si tu pareja hace cosas que te causan miedo, te aisla de tu familia y amigos es posible que estès siendo objeto de maltrato, alguna de las señales para identificarlo son:

  • Actitud hostil y sentimientos negativos con frecuencia
  • Reacciones explosivas
  • Critica constantemente a ti y su entorno “nada le parece”.
  • Celos extremos e injustificados
  • Amenaza con hacer daño, a ti o asì mismo.
  • Trata de reducir tu autonomìa: Ya sea que te prohiba o se moleste de forma “sutil” cuando sales o convives con alguien que no sea èl, cuando te vistes de cierta manera, etc.
  • Busca intimidar con gestos, insultos, amenazas.
  • Niega o no le da importancia a su comportamiento y al tuyo al mìnimo error te condena.
  • Te obliga a tener relaciones sexuales o se molesta y te “castiga” cuando tù no quieres.
  • Te pega con la mano o con el puño, te patea, empuja, muerde, araña o cualquier otra acción que te cause  dolor o lesión física.
  • Suele mantener excelentes relaciones con otras personas diferentes pues pueden mostrarse encantadores para acusarte constantemente de controladora, dominante, irritable o caprichosa, haciendo él papel de víctima frente a los demás.
  • El abandono, cualquier tipo de infidelidad, mentiras, omisiones, indiferencia son también signos de violencia.

Estàs son solamente algunas de las señales a las que debemos de estar atentas, pues hay muchas màs, la màs importante es que NO eres feliz en esa relaciòn, no te sientes tù, cuando estàs con èl te sientes fea, inservible y te da miedo sus acciones.

En este cìrculo vicioso se presentan 3 fases:

  1. Acumulaciòn de tensiòn:  Se empieza a presentar la hostilidad, los portazos, sarcasmos, provocaciones, agresiones verbales, sutiles menosprecios, indiferencia etc.
  2. Explosiòn violenta: Golpes, insultos, abuso sexual etc.
  3. Arrepentimiento y reconciliaciòn: Se muestra amable, jura no volverlo a hacer creando una falsa ilusiòn de “luna de miel”.

Las consecuencias de vivir en una relaciòn de maltrato pueden llegar a ser tràgicas, muchas mujeres creen que no pueden terminar con esa relaciòn, pues sienten que nadie màs las amarà o “aguantarà”, que nunca podràn volver a enamorarse o por miedo a la reacciòn del agresor. Se suele caer en una fuerte depresiòn y desvalorarizaciòn de sì mismas, pensando muchas veces en el suicidio o una pèrdida total de ganas de vivir.

Si tù al leer esto, te has dado cuenta que estàs en una situaciòn de violencia y maltrato, te puedo decir, que SI hay esperanzas, que te mereces ser amada de verdad y respetada, que los golpes y la violencia NO son normales, que no tienes que callarte y que NO estàs sola, sin embargo TÙ tienes que dar el primer paso apesar del miedo o de las ilusiones creadas, tienes que pedir ayuda y darte permiso de recibirla.

Si, duele terminar cualquier tipo de relaciòn afectiva incluso aquellas con violencia, pero pregùntate si quizàs te està doliendo màs el quedarte que el irte.

Y sobretodo, si te duele el quedarte, si te duele el estar… NO ES AMOR!.

Llegar al perdòn es indispensable, pues cada vivencia fue una lecciòn, y depende de nosotros sacar lo mejor. Seamos responsables de nuestra parte que crea esta realidad, no màs no menos.

Hoy agradezco todo lo vivido, pues no se puede apreciar la luz sin saber ver la obscuridad y la vida nos enseña por medio de contrastes. Mando bendiciones a quien en su momento fue mi maestro.

En la pròxima entrada de SER, daremos una guìa de Còmo recuperar el autoestima y còmo sanar heridas.

Comparte tu experiencia, es sumamente importante, inspira y concientiza por medio de tu vida!

Dedicado a todas las mujeres que han pasado por alguna experiencia de este tipo, en especial a CPA. ÀNIMO! Te amo amiga!