Todos en algún momento hemos llegado tarde a algún evento y hemos sentido la pena de tener que disculparnos, también en algún momento hemos estado del otro lado de la situación y hemos tenido que esperar a alguien a quien se le “hizo tarde”. Independientemente del lado en el que estemos, es muy incómodo pasar por esto, entonces ¿Por qué lo hacemos?  La percepción que dan las personas que son impuntuales, es de falta de respeto al otro y su tiempo, de desconsideración, y de una total falta de control sobre sus actividades, sin embargo para poder cambiar este hábito, debemos de cambiar también esta percepción sobre nosotros mismos, debo de dejar de creer que “soy flojo, desconsiderado y por lo mismo impuntual”. Nuestro actuar esta determinado por lo que creemos que somos, y por lo mismo también nuestras consecuencias. Para cambiar un hábito se requiere mas que buena voluntad, se necesita cambiar nuestro sistema de creencias de muchas cosas que ni siquiera somos consientes, por ejemplo ¿Ya me había dado cuenta que llego tarde al trabajo porque la adrenalina que esto me genera me causa una “falsa satisfacción”y me he vuelto adicto a esta sensación por eso yo mismo genero el llegar tarde? Es por esto que aún sabiendo que el llegar tarde me causa problemas en mis relaciones, en el trabajo y me causa un estrés innecesario sigo llegando tarde aunque me levante tempranísimo. Empecemos por hacer una lista de todos los impedimentos /motivos/ pretextos que nos evitan el cumplir con la hora planeada y sobretodo todos los conceptos que tengo de mi mismo acerca de este tema “Soy flojo, no puedo, tengo mucho que hacer”. Trabajemos en las etiquetas auto impuestas y veremos como la lista de pretextos empieza a convertirse en lista de oportunidades de crecimiento. La impuntualidad también es un signo de baja auto estima, a veces disfrazado de un “el que llega al último es el mas importante” y de no darle valor a nuestra palabra. En resumen todo es por el concepto que tengamos de nosotros mismos que se vera reflejado en nuestras circunstancias y consecuencias, y la solución es tan fácil como tomar absoluta y plena responsabilidad de nosotros mismos, ser honestos , dejar de estar determinados por el exterior y trabajar en nuestro interior, lo difícil es que veamos lo fácil que es.