I wish that I could be eleven again,that E.T was my friend,you know that life was so simple then.
Times have changed,never be the same,the memory remains
…And the melody’s inside my heart

 

¿Recuerdas aquella época donde tu mayor miedo era a la obscuridad? O ¿Tenías tanta hambre por la vida que una lluvia no te impedía salir a jugar con tus amigos? No te preocupaba cuanto costará tu juguete y hacías hasta lo imposible por conseguirlo, desde lavar el auto de tu papá o desearlo con todas tus fuerzas y con tanta fe para que Santa Claus o los Reyes Magos te lo trajeran en esas fechas que te emocionaba estar con tus primos y amigos para poder juntarse y compartir los regalos. La mayor frustración era perder tu Tazo favorito y aún así, volvías a jugártela para poder recuperarlo. Si te enojabas con tu mejor amigo, bastaba una reta en el Nintendo para volverlos a unir y que todo siguiera como si nada hubiese pasado, sin resentimientos, no te preguntabas si te volvería a fallar. Una promesa se sellaba con el meñique sin necesidad de contratos. La niña que te gustaba no tenía que ser tu novia, bastaba compartir el tiempo con ella para sentirte totalmente animado y si te daba un beso, te hacia llegar a la luna y cuando llegabas a tu casa y tu mamá te decía molesta que lavaras los trastes o recogieras tu cuarto, tú feliz lo hacías porque el sentimiento que te dejo ese beso inocente era más fuerte que cualquier cosa externa en esos momentos.

Todo esto fue antes de ese amor que te rompió el corazón por mentirte, antes de la muerte de aquel ser que tanto querías y hoy te hace falta, antes de que fuera mas importante lo que tienes que lo que eres, antes de que te juzgaras por tu peso, que el miedo a la soledad te haga buscar la aprobación de hasta las personas que te hacen daño, antes de que el alcohol fuera un recurso para no sentir dolor y sobre todo antes de que compraras las ideas del NO SER, NO HACER Y NO SENTIR.

Conforme vamos creciendo, nos vamos alejando de nuestra esencia, de nuestro verdadero ser y la gente que nos rodea que crece a la par de nosotros también. Por eso mismo nos vamos llenando de rencores, miedos, culpas y desconfianza. Nuestra vida se empieza a convertir en una fiesta de disfraces, con máscaras sobre máscaras, duelos de antifaces y danzas forzadas para agradar a los demás, para evitarnos problemas, para evitarnos el dolor y muchas veces hasta el amor por miedo. Nos convencemos de que ese disfraz, ese maquillaje, ese traje, esa peluca somos nosotros mismos y los demás, y se si alguna parte de mi disfraz se cae, me siento vulnerable y frágil. A veces ni siquiera nos damos permiso de llorar por miedo a que el maquillaje que cubre mi rostro se caiga y los demás no me aprueben o me vean de manera diferente como yo quiero que me vean. Perdemos poco a poco esa capacidad de creer, de sorprendernos, de vivir, creemos que el vivir la vida al máximo es estar de fiesta en fiesta, de cama en cama, de carro en carro, determinados por lo de afuera, que si no es tampoco nosotros somos.
Pregúntate a ti mismo ¿Quién eres? y verás que todas las respuestas están determinadas por el exterior, por lo que tienes, por lo que haces, por como te ves hasta por tu nombre.
Estamos viviendo constantemente haciendo referencia a lo de afuera, pensando que eso es nuestro mundo, buscando el control del mismo. De niños, nuestro mundo es interno, nosotros lo creamos desde convertir una cajetilla de cigarros del nuestro papá en el mejor auto del mundo, creamos mundos, vivimos en ellos y vemos la esencia de los demás. No importaba si papá te regañaba, el seguía siendo tu super héroe.
Teníamos una relación íntima con nosotros mismos y las personas que nos rodeaban, quizá ahora al leer esto y leer “íntima” tu mente te hizo llegar pensamientos de : Sexo, pareja etc. Pero no hay nada más alejado a la verdad. Una relación intima es el relacionarme contigo tal y como soy, sin esos disfraces. Intimidad viene de la palabra Timo: El timo es una glándula endocrina, es decir que vierte sus productos directamente en la sangre o en el sistema linfático. Se localiza por detrás del esternón y tiene forma irregular bilobular, es decir que tiene dos lóbulos.En los niños pequeños, el timo está muy desarrollado, pero más o menos a los 8 años comienza a disminuir su tamaño, hasta que en la edad adulta prácticamente deja de funcionar. Esto es algo similar que pasa con nuestra esencia, con la diferencia de que esta nunca muere ni deja de funcionar, pues solo la escondemos, la disfrazamos, pero ella siempre estará ahí. Inocencia viene de IN (en inglés dentro) y esencia. Para reconocer quienes somos, tuvimos que aprender lo que no somos, ahora lo sabes. Un ciego no conoce la obscuridad pues nunca ha visto la luz, toda experiencia es por contraste. Y lo que has vivido es ese contraste para saber reconocer quien SI eres.
Venimos aquí para ser felices y cuando fuimos niños no había nada que nos lo impidiera. Ese niño o niña aún vive en ti, te esta pidiendo que lo dejes salir a jugar, solo dale permiso.
Depende de ti ahora, recorrer ese camino de vuelta a ti mismo de solo ….SER.

JUEGA LA VIDA!.

Tip: Busca en youtube las caricaturas que solías ver en tu infancia y déjate llevar por lo que sientes, recuerda, vuelve a vivir y empieza a dejar jugar a ese niño que tú eres.