¿Miedo a ser feliz? ¿Cómo? ¿Si todos los humanos luchan cada día de su existencia para encontrar ésta felicidad? Pues sí, pero la mayoría de los seres humanos aún luchando por alcanzar la felicidad, no creen merecer ser felices. Conozco personas que cuando están a punto de lograr una meta laboral, sentimental, física, personal, financiera o familiar “algo pasa” que nunca se concreta. Por supuesto el ser humano con su habilidad para evadir responsabilidades, culpa a terceros, fuerzas extrañas, conspiraciones planetarias y hasta hechizos y “mal de ojo” para justificar el resultado. Hace poco una muy estimada amiga mía compartió una frase: “Es tan fácil ser feliz que el ser humano lo complica”. Nosotros los seres humanos somos tan complicados pues conforme vamos escribiendo nuestras historias de vida, vamos adoptando patrones, programas, heridas, percepciones y razones las cuales muchas veces ni sabemos que llevamos cargando pero todo esto se ve reflejado en nuestra realidad y manera de vivir. Esto es el “ego”. El mismo que nos hace evadir la responsabilidad y consecuencias, minimizar nuestros sentimientos y los de los demás, maximizar nuestras culpa y sufrimientos.

Escenas como la de los novios que aún sabiendo cada quien su parte responsable de esa discusión que los llevo a extrañarse por mero orgullo, la de los hermanos separados por un conflicto de varios años atrás que ya ni recuerdan porque fue, los mejores amigos que perdieron la oportunidad de recordar sus años de la infancia con sus hijos por un mal entendido de dinero, todo esto por ego, por no creer merecer ser feliz.

Sí, en la vida siempre habrá pruebas y dolor, pues es necesario para que crezcamos, pero no aferrarnos a él es lo que nos evita sufrimiento. Mi hermana tiene un lema “Siempre sé amable con los demás pues cada ser humano en ésta vida, está librando una batalla” y estoy totalmente de acuerdo con ella. Para poder sanar y crecer tenemos que ser honestos y humildes, evitar ponernos el disfraz de víctima o juez, escuchar y expresar.   Darnos cuentas y aceptar que en el transcurso de ésta historia de vida hemos sido lastimados y hemos lastimado. Aceptar los hechos, afrontar consecuencias para poder dejarlos ir.

Vivimos saltando del pasado al futuro con miedo de qué lo que pasó se repita, olvidando el presente, pero tenemos que aceptar y aprender de nuestro pasado para no repetirlo en el futuro y poder vivir en el presente.

El mayor miedo al ser humano, es a ser feliz, a no merecer y nos autosaboteamos constantemente cada vez que sentimos “esa” felicidad cerca. Todos lo hacemos en alguna área de nuestra vida, pero es nuestra responsabilidad encontrar la solución, siempre con honestidad y humildad, sin ser juez ni víctima.

Ponte el la piel de otro ser humano, evita la indiferencia, el juicio, el quitarle valor a su sentir, el aparentar que no pasó nada o todo esta bien cuando no sea así, se honesto contigo, no minimices tu sentir ni el de nadie, recuerda todos estamos librando una batalla.

Y nunca olvides que aún, con tus errores, con tu historia de vida, tienes el derecho y la oportunidad de ser feliz, sólo tienes que creer que lo mereces y darte permiso para hacerlo, sanando y siendo responsable HOY de lo que sea necesario, en tu búsqueda de la felicidad, estoy segura que te has esforzado al máximo con tu trabajo, escuela, relaciones, familia has hecho sacrificios, quizás te has visto en situaciones extremas, has movido cielo, mar y tierra para alcanzar un sueño y tu felicidad, es momento de hacer eso pero en TI. La felicidad está dentro de ti y cada segundo, minuto, hora, día, años que pases defendiendo al ego,a la razón, a cualquier cosa que te aleje de tu felicidad es tiempo que ya no regresará.
Para ser feliz hay que arriesgarse a serlo.
Tu momento es AHORA.